Cuadros esquina

Son cuadros que forman diedros y crean espacios a su alrededor. Pinturas en las que hay fisuras para respirar y grietas por donde escapar. Obras que fugan de lo bidimensional, que por tradición conocemos como “el cuadro”, y se acercan a través de la textura y el color a lo tridimensional.

Contrariamente a los libros que, al abrirse, describen un ángulo por donde se introduce el lector, estos cuadros se doblan en sí mismos o se entornan formando esquina, abrazando el aire, y obligando al espectador a rodearlos.

Su lectura, como si de un relato se tratase, está formada por partes: una con otra se relacionan, y una sin la otra no se entiende.